Desde 1969 hasta nuestros días

Luis Sanz Busto, hijo de Asterio Sanz empresario de materiales de construcción en Valladolid y de Rutila Busto hija de reconocidos agricultores de Camporredondo, en la nueva etapa de su vida pone todo su esfuerzo, trabajo y cariño por la continuidad de la tercera generación de esta empresa familiar. De ahí que en el año 1996 fuera nombrado empresario del año en la rama Vitivinícola.

Junto a Luis y Mª Luz viven sus cuatro hijos. Dos de ellos Belén e Iván, están vinculados con el vino y los otros dos, Marta y Luis han seguido a su padre por la rama de la medicina.

Hoy son Belén e Iván, los que habiendo compartido desde pequeños, junto a su padre y su abuelo, la afición por la agricultura y viticultura, llevan con gran entusiasmo el peso de esta empresa. Su formación académica junto con la ayuda de su padre, de cuya experiencia y conocimientos, les ha sido inspirado el amor a esta tierra y las nociones para desarrollar este complejo pero gratificante trabajo. Ambos hermanos, unidos y diferenciando sus obligaciones, Belén como directora Técnica e Iván haciéndose cargo de la viticultura y comercialización de los vinos, se encargan de que este gran proyecto por el que apostó su padre siga manteniendo vivos unos vinos en los que la calidad prevalece por encima de todo.

El nuevo proyecto de Iván y Belén, fue apostar por el Enoturismo, con la intención de trasmitir la cultura del vino y la tierra, por ello deciden restaurar las naves colindantes al caserío y bodega, antiguas caballerizas donde, ayudados por la gran afición de su madre en la decoración, han adaptado unos grandes y confortables salones, para la celebración de eventos y reuniones, todo ello rodeado por patios y verdes jardines de diferentes ambientes.