Dehesa de los Canónigos es hoy una finca de seiscientas hectáreas, de las cuales setenta corresponden a viñedo; entre sus viñas rigurosamente cuidadas, se encuentran las variedades Tinto Fino, Cabernet Sauvignon, Merlot y Albillo.

Tienen la importancia de haber sido con su matriz, la primera finca en haber plantado la vid en la repoblación del Duero. Esto sucede en el mandato del tercer Abad de Santa María de Valbuena, con vides procedentes de Borgoña.

La Desamortización de Mendizábal hace que pase a manos privadas aunque eso sí, manteniendo la calidad del fruto.

La finca también arropa ciento noventa y ocho hectáreas de pinar piñonero, cinco mil olivos de variedad Arbequina y otros cultivos de remolacha y cereal, con una nueva y moderna infraestructura de regadío integrada en la Comunidad de Regantes del Canal de Riaza de la que Luis Sanz es presidente desde hace 30 años.

El Duero, río que baña estas tranquilas tierras. Sus aguas refrescan la ribera de esta soleada finca, su sonido al pasear es como un canto que escuchas en tu paseo por los caminos y pinares que forman parte de Dehesa de los Canónigos.